miércoles, 21 de julio de 2010

ARCHIVISTA PARA MIN DE TRABAJO

LA ALUMNA ALICIA LAZLO , HIZO LLEGAR UNA OFERTA DE TRABAJO (PEDIDO DE ARCHIVISTA) PARA EL MINISTERIO DE TRABAJO . PARA MÁS INFORMACIÓN
/www.trabajo.gob.ar/concurso/cargos.asp ES EL ÚLTIMO PDF DE LA LISTA.(ADEMÁS HAY OTRAS OFERTAS PARA OTRAS ESPECIALIDADES)

BOLSA DE TRABAJO - 21 DE JULIO

Archivista de créditos y cobranzas
Importante empresa de la zona de Llavallol se encuentra en la búsqueda de estudiante del primer año de la Carrera de Ciencias Económicas (Excluyente) para el puesto de archivista. Tendrá a su cargo tareas administrativas de archivo, armado de carpetas de crédito, proveedores y seguimiento de algunas cuentas. Se requiere manejo de Excel. Edad hasta 25 años.
Fecha: 6 de julio de 2010 Localidad:Llavallol Provincia:Buenos Aires Salario: A confirmar Comienzo: Inmediato Duración: Permanente Tipo de trabajo: Tiempo Completo Solicitudes:Enviar CV por mail indicando remuneración pretendida. Ref: Archivista Empresa: Manpower Contacto: Gisele Hardenack Teléfono: Fax: Correo-E: gisele.hardenack@manpower.com.ar
NOTA:
AUNQUE FIGURE COMO EXCLUYENTE SER ESTUDIANTE DE CS ECONÒMICAS , IGUAL SE PUEDE ENVIAR EL CURRÌCULUM PORQUE SABEMOS QUE MUCHOS DESCONOCEN QUE HAY UNA CARRERA ESPECÌFICA PARA ARCHIVOS.

miércoles, 14 de julio de 2010

VIDEO CLASIFICACION Y ORDENACIÓN -UNC

http://blogs.ffyh.unc.edu.ar/tecnoedu/2010/05/19/video-de-la-catedra-clasificacion-y-ordenacion-documental/

BOLSA DE TRABAJO

Archivista

Tareas de archivo e ingreso de datos. Empresa ubicada en San Martín- Experiencia en tareas similares- Edad 20-25 años. Ingreso inmediato. Tiempo completo.Enviar CV por mail con Referencia: "Archivista" a extramen@extramen.com.ar
Tel. 011-47551057


























Encontré este artículo . Muy buena iniciativa ...pero no sería hora de que cada cual atienda su juego? Que nuestra profesión sea reconocida es tarea de todos...


Organización y limpieza de archivos, un negocio ordenado

Clerk clasifica y acomoda documentos en papel; facturó más de 500.0000 pesos

Lunes 22 de octubre de 2007 |

Organización y limpieza de archivos, un negocio ordenadoGuillermo López Ruf creó la compañía en 2005 junto con su madre, Alicia Sciaini Foto: Gustavo Seiguer

Guillermo López Ruf y su madre, Alicia Sciaini, conocen el desorden como pocos. Hace dos años crearon Clerk, una compañía especializada en organización y armado de archivos, y en esos espacios han encontrado desde arbolitos de Navidad hasta heladeras.

"Las empresas confunden archivo con depósito. Desconocen en realidad cómo manejar sus papeles, suelen guardarlos cerca de las bocas de gas o en bolsas de nylon, un material ideal para la humedad. La ley exige documentación en papel y hay que saber conservarlo", dicen los creadores del proyecto, que lleva facturados más de 500.000 pesos y ya clasificó 42 millones de hojas.

Ambos se definen como "ordenados", y en 2003 decidieron "capitalizar esa actitud" luego de conocer los pasillos de varios archivos en trabajos anteriores en entidades públicas, organizaciones no gubernamentales (ONG) y editoriales de La Plata, ciudad donde viven.

"Vimos una carencia en la metodología del manejo del papel y en el circuito de trámites. Sabíamos que había que hacer algo innovador y que teníamos que crear un beneficio para los clientes", relata López Ruf, licenciado en comunicación social, de 32 años.

En el mercado, según señala, existían las guardas externas o espacios que se alquilan a las empresas para que guarden sus papeles.

"Lo nuestro es diferente -agrega-. Vamos al lugar, lo ordenamos, hacemos la clasificación y dejamos instalada una metodología de trabajo para que el equipo de la empresa siga administrando la documentación en forma correcta."

El armado de Clerk demandó dos años. En ese tiempo, el dúo se dedicó a investigar en profundidad el mercado y a desarrollar el software Sybase, que centraliza la información de los archivos para que el usuario pueda saber exactamente en qué lugar está el documento que busca y acceder a un breve resumen.

El equipo, por otro lado, mandó a fabricar cajas especiales para conservar los documentos, que almacenan hasta 15 kilos.

La salida al mercado estuvo lista en 2005 y madre e hijo armaron una red de contactos para promover la oferta de Clerk, en la que figuran la organización de archivos, el software, la asesoría técnica, el diagnóstico situacional, la capacitación de personal y la elaboración de manuales de procedimientos.

Papeles y prótesis dentales

El primer cliente de la empresa, que emplea cuatro personas, fue un despachante de aduana y luego llegaron otros 33 proyectos de Córdoba, Misiones, Bahía Blanca y Capital Federal, entre otros lugares. El más complejo, de una empresa petrolera, contempló la clasificación de documentos en 5000 cajas y demoró 8 meses.

"Hoy tenemos muchas consultas, pero a los departamentos de finanzas les cuesta aprobar los proyectos. Nos llaman los que tienen que lidiar con los papeles porque saben que si hay orden se puede planificar y así se pueden elaborar planes de trabajo", detalla Sciaini, contadora y administradora de empresas.

"En cada proyecto se elimina un 20% del papel. Las empresas siguen haciendo copias porque no saben lo que tienen. Cuando hay una organización se aprovecha mejor el espacio y no hay duplicados innecesarios", agrega.

Los servicios de Clerk también fueron solicitados por particulares como escritores, escribanos e incluso un mecánico dental que los llamó para "ordenar y clasificar las prótesis dentales, que había empezado a acumular debajo de la cama porque no tenía más espacio".

Este tipo de pedidos empujaron a los emprendedores a diversificar su oferta este año con la unidad de negocios Clerk Hogar.

"Lo que hacemos es ordenar la casa. Hoy a la gente le falta tiempo, espacio y ganas para hacerlo, y estamos promocionando el servicio. Ya nos llamó una familia que se había mudado y no lograba terminar de desembalar las cajas", señala Sciaini.

Mercedes García Bartelt

domingo, 11 de julio de 2010

CALENDARIO DE REUNIONES 2010

CALENDARIO 2010- FUENTE BOLETÍN S.A.I


BUENOS AIRES
19 al 23 de julio 2010
Milenio y memoria: III Congreso internacional Europa-América: museos, archivos y bibliotecas para la historia de la ciencia
ORGANIZA: Fundación para el Estudio del Pensamiento Argentino e Iberoamericano (FEPAI)
SEDE: Museo Roca
CONTACTO: Secretaría de FEPAI, Marcelo T. de Alvear 1640, 1o. E, Buenos Aires, tel. 54.11.4813.2448, fax: 54.11.4812.9341
C.E.:
fundacionfepai@yahoo.com.ar

A DISTANCIA
13 de agosto al 17 de septiembre de 2010
Curso Procesamiento de materiales audiovisuales: módulo 3.
Grabaciones sonoras no musicales

ORGANIZA: Sociedad Argentina de Información.
DOCENTES: Daniel Luirette y Raúl Escandar.
MODALIDAD: a distancia y por correo electrónico.
CONTACTO: Tel. 4961-0102, 4962-9115
C.E.: secretaria@sai.com.ar
INFORMACIÓN COMPLETA: www.sai.com.ar/bibliotecologia/curso_procesamiento_sonoro.htm


BUENOS AIRES
30 de agosto al 3 de septiembre de 2010
39 Jornadas argentinas de informática (JAIIO)
ORGANIZA: Sociedad Argentina de Informática (SADIO)
SEDE: Universidad Argentina de la Empresa (UADE), Lima 717, Buenos Aires
SESION PARALELA: 8° Simposio sobre la sociedad de la información (SSI 2010)
C.E.: jaiio@sadio.org.ar
RED: www.39jaiio.org.ar


ARGENTINA: Monte Grande (Buenos Aires)
23 de octubre de 2010
4ra. Jornada del ISFDyT No. 35 de Monte Grande
TEMA: Una mirada a las unidades de información” desde el Observatorio del ISFDyT Nº 35
ORGANIZA: Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Nº 35 “Prof. Vicente D’Abramo"
SEDE: Amat 279, Monte Grande (Buenos Aires).
HORARIO: 8,30 a 18,30
ENTRADA: sin cargo y con entrega de certificados.
CONTACTO: teléfono (011) 4296-6069
C.E.: ISFD35@gmail.com
RED: www.isfd35.org.ar


sábado, 10 de julio de 2010

SE ATREVEN?

- LES PROPONGO UN DESAFÍO... SIN BUSCAR EN ARCHIVOS DE DIARIOS O INTERNET, SÓLO CON LA LECTURA DE LOS ARTÍCULOS , SE ATREVEN A ARRIESGAR CUÁL DE LAS TRES PUBLICACIONES QUE SE ENCUENTRAN A CONTINUACIÓN ES MÁS ANTIGUA Y CUÁL MÁS ACTUAL?
SI QUIEREN ADEMÁS PUEDEN MENCIONAR POR QUÉ ELIGEN ESE ORDEN. EN UN MES APROXIMADAMENTE, REVELO LAS FECHAS..

ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

Revista Ciencia hoy

El Archivo General de la Nación


El 13 de junio pasado se publicó en el Boletín Oficial una resolución del ministro del Interior disponiendo que se realice un proceso formal de selección de nuevo director para el Archivo General de la Nación. La iniciativa no podría ser más oportuna, ya que la institución y sus fondos documentales se encuentran en un estado de intenso deterioro, tanto por el asombroso desmanejo a que fue sometida por los sucesivos gobiernos a lo largo de los últimos años (que incluyó actos de flagrante corrupción, como el hurto de piezas que, en algún caso, tuvieron que ser devueltas), cuanto por lo inadecuado de su edificio, lo obsoleto de sus métodos de preservación y registro de documentos y la abismal carencia de recursos técnicos y de personal calificado. Debe aplaudirse, pues, el anuncio de que se buscaría designar a un funcionario con las necesarias calificaciones al frente del Archivo. O, por lo menos, eso es lo que se puede suponer, ya que la resolución ministerial no explica los criterios de selección, los que, en toda lógica, se harán conocer por un instrumento posterior que ponga concretamente en marcha el proceso. En esto, sin embargo, se pueden encontrar algunas dificultades.

Un riesgo que conviene señalar y que el gobierno haría bien en evitar, contrariamente a lo que, por lo común –aunque con alguna excepción–, hicieron sus antecesores, es la politización del nombramiento, es decir, hacer prevalecer la militancia partidaria o la ideología política por sobre la idoneidad y las calificaciones específicas. Ello es doblemente importante en una institución que requiere una reforma profunda y que carece de suficientes funcionarios estables con conocimientos técnicos modernos y dominio de la gestión. La contracara de lo dicho es la necesidad de buscar a una persona que tenga esos atributos: conozca cómo operan los archivos actuales, esté al tanto de los progresos en materia de conservación, catalogación y servicio al público, y tenga la capacidad de encabezar una institución de cierta complejidad en un momento en el que se requiere emprender reformas importantes.

Hablar de reformas importantes no es un mero giro retórico. El Archivo está alojado desde 1940 en un edificio (Leandro Alem 246) que se construyó para banco (Deutsche Überseeische Bank) a comienzos del siglo XX, y que fue expropiado durante la guerra como propiedad enemiga. Además de estar colmado, no reúne las condiciones mínimas para su actual función. También existen otros locales, igualmente inadecuados, en los que la entidad depositó temporariamente documentación. Las consecuencias de tal inadecuación inmobiliaria no residen simplemente en la incomodidad de usuarios y personal: son, en sí mismas, una causa central del deterioro de los materiales. Hace unos diez años, una conservadora de la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, Doris Hamburg, hizo llegar a las autoridades, a su pedido, un sustancioso informe sobre las condiciones ambientales del Archivo y los procedimientos de guardado y manipulación de las piezas. Hizo notar, entre otras cosas, que en ningún local de la institución había control de temperatura y humedad, algo imprescindible para la estabilidad de los materiales archivados. Tampoco había filtros para impedir que ingresaran gases y partículas de las calles circundantes, que están entre las de aire más contaminado de la ciudad. Señaló igualmente que se ponen documentos originales en manos del público, incluso aquellos sometidos a un intenso tráfico de consultas, lo que produce su irremediable destrucción.

La cuestión edilicia es una de las que necesitan ser encaradas con urgencia, con la mente clara y con enorme firmeza. No es la única, pero es una de las más importantes. En 1992, el gobierno resolvió trasladar el Archivo al cercano inmueble del antiguo diario Democracia, según un decreto del presidente Menem, pero luego cambió de planes y vendió dicho inmueble. Ahora hay que volver a plantear el asunto y los argumentos del valor comercial de la sede de Leandro Alem podrían estar sugiriendo una fuente de recursos para un nuevo edificio, que no necesita estar en una zona de la ciudad con alto precio de la tierra.

Otro riesgo que conviene tener en cuenta para elegir el director del Archivo es el de equivocar el perfil del candidato que se busca. La tradición ha sido que, cuando no se ponía la entidad en manos de un político, se buscaba un historiador profesional o aficionado. Si sería un grave error hacer lo primero, no sería mucho más acertado tomar el segundo camino. Entiéndase bien: no se está sugiriendo que el director del Archivo no pueda ser un historiador, sino que serlo no es el requisito esencial. La tarea tiene dos dimensiones: una es técnica y se ubica en el campo de la archivística, no de la historia. Es necesario que el nuevo director del Archivo tenga familiaridad con la elaborada tecnología de conservación, catalogación y consulta de una gran variedad de documentos, ya que hoy en día no se trata, como antes, solo de papel escrito: hay fotografías, films, vídeos, documentos digitales, etc. Todos merecen solícito cuidado. Cada categoría presenta distintos problemas técnicos y estos varían según la edad de la pieza. El director de un archivo moderno no puede conocer todas las técnicas de manejo de tan variado material, pero debe tener cierta familiaridad con ellas y la capacidad de dirigir el trabajo de los especialistas específicos.

La segunda dimensión de la labor de un director de archivo nacional es directiva, gerencial y política. Hay que encontrar alguien con la personalidad y la inclinación por asumir, hacia afuera de la institución, un papel de liderato en la sociedad, y hacia adentro, de conducción de un equipo de trabajo. Ambas cosas son difíciles y no son muchos los que saben, pueden y quieren tomar tales responsabilidades, y menos aún los que las ejercen con éxito. Pero eso es exactamente lo que se requiere.

Es necesario recalcar la importancia de la dimensión directiva. El Archivo General de la Nación es mucho más que un depósito de viejos papeles. Es el lugar en que queda documentada la historia de la nación y cuya misión es dar a todos los habitantes del país acceso a ella y a la cultura que produjo. Tal misión se cumple por el camino de recojer, preservar y poner a disposición del público argentino y extranjero interesado los diversos documentos de relevancia (independientemente del soporte o medio en que estén) creados por el gobierno y el sector privado. También es parte de la función de un archivo moderno facilitar a los entes administrativos del Estado el manejo de la información. El director del Archivo es el responsable del cumplimiento de esa compleja misión, y es quien debe gestionar y dirigir la aplicación de los recursos que se requieran poner en juego para lograrlo.

Si se vuelve ahora a la iniciativa del ministro de seleccionar al nuevo director del Archivo y se procuran esbozar unos términos de referencia para realizar la búsqueda, se podrá advertir la necesidad de definir un perfil muy distinto del que muchos imaginan, en el que se enfaticen las capacidades de conducción, la gestión de recursos, la claridad de ideas para concentrar la entidad en su función, la familiaridad con la moderna archivística y también, naturalmente pero en pie de igualdad con los otros requisitos, la inclinación o familiaridad con la historia, entendida esta en forma amplia y no solo como el relato de los acontecimientos políticos.
Quizá fuese interesante que las autoridades obtuvieran alguna asistencia externa para mejor conducir la búsqueda y realizar la elección. En esto resulta interesante el mencionado antecedente de la especialista norteamericana. Varios países han realizado notables progresos en la modernización de sus archivos nacionales, por ejemplo, Canadá y Australia. También España ha hecho un notable esfuerzo con los archivos generales de Indias, de Simanca y de la Corona de Aragón (este inauguró una nueva sede en 1993). De alguno de esos lugares se podría conseguir un consultor experimentado que ayude a encaminar el proceso por la buena senda. También en el mundo académico argentino hay quienes estarían en condiciones de asistir al ministerio del Interior a hacer una buena elección. Y sería también de interés que entre quienes analicen a posibles candidatos hubiese alguien con familiaridad con la conservación fotográfica y con los métodos electrónicos de archivo y catalogado de información.

En síntesis, la acertada decisión del ministro del Interior abre una importante oportunidad de rescatar al Archivo General de la Nación de su vergonzoso deterioro. Hecemos votos para que no resulte desaprovechada.

El Archivo General de la Nación busca otra sede

La intención es proteger los documentos y centralizar servicios



El Archivo General de la Nación (AGN) está en emergencia edilicia. Claro que el asunto no es nuevo. Pero el paso del tiempo no hace sino agravar la situación de la institución, cuyos documentos corren, cada año, mayor peligro de desaparecer.

Encontrar un nuevo edificio es la meta del flamante director general del AGN, Enrique Tandeter, quien asumió el 12 de diciembre último.

Desde París, donde permanecerá hasta mediados del mes próximo, Tandeter comentó a La Nación que por estos días gestiona ante la Unesco, con sede en la capital francesa, y otras instituciones oficiales galas "el envío de misiones técnicas al AGN para contar con diagnósticos más precisos sobre el Archivo. Todo esto sin gastos para el Estado, porque podrían costearlo las instituciones que envíen las misiones". Señaló que "el objetivo general del Archivo es la mudanza a un único lugar donde poder centralizar servicios y áreas".

Este no es el único problema que debe enfrentar el AGN. Ocurre que el receso veraniego de la institución, que comenzó antes de Navidad y se extenderá hasta el 15 de febrero, ha motivado quejas de investigadores que ven frustradas sus posibilidades de trabajar por casi dos meses.

Tandeter dijo compartir "plenamente la preocupación de los lectores" y que el asunto "es parte de una preocupación global por mejorar el acceso al Archivo por parte de investigadores y quienes necesiten recurrir a la documentación depositada".

Cuando asumió, Tandeter se encontró con que la decisión de cerrar entre el 22 de diciembre y el 15 de febrero ya estaba resuelta y era"imposible tomar ninguna medida innovadora sin afectar al conjunto del personal".

El investigador Wenceslao Pizarro Deheza se quejó porque muchos historiadores, que a su vez son docentes universitarios, no pueden realizar sus pesquisas por dos meses, y fustigó duramente "las designaciones a dedo" y "la negligencia del Archivo General respecto de la protección del patrimonio histórico documental".

Problema edilicio

Los documentos históricos se reparten hoy en tres dependencias. La sede del AGN, ubicada en un inmueble de finales del siglo XIX en la avenida Leandro N. Alem 246, tiene poca superficie útil para la conservación, y la humedad ambiente, dada la proximidad con el Río de la Plata, agrava el estado de los papeles.

Luego está el ex edificio de Segba, ubicado en Paseo Colón y Humberto I, con los materiales incorporados recientemente. El AGN sólo dispone de la mitad del edificio. En la otra mitad de las instalaciones se fabrican los DNI. Finalmente, otro edificio en el barrio de Flores contiene documentos de la ex YPF. "Queremos tener las condiciones internacionales adecuadas para un archivo como el nuestro. Debemos pensar en una mudanza en el mediano plazo", dijo Tandeter.

Mientras, en el AGN se activará la microfilmación de documentos y se asignarán los escasos recursos presupuestarios ($ 1.000.000 por año) a la tarea de conservación. Desde febrero próximo, Tandeter aspira a flexibilizar el horario semanal para incluir más días y horas de consulta.

Susana Reinoso

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Cenicientas de la memoria

Por Susana Reinoso

Entre el desinterés oficial, el polvo y los ácaros, y con escasos recursos -cuando los tienen- malviven kilómetros de documentos sin preservación en el Archivo General de la Nación. Sin subsidios estatales se conservan más de 22.000 películas, 60.000 fotografías y 55.000 afiches originales que componen el valioso acervo de la Cinemateca Argentina. Y sin presupuesto se asfixia la Audiovideoteca de Escritores de Buenos Aires, un notable programa que atesora 150 entrevistas a intelectuales y artistas y más de 60 documentales, 20 de los cuales están ya en Internet. Tres de los archivos más relevantes del país, que recogen documentos que van del virreinato a la actualidad, la historia del cine argentino y un recorrido de la literatura vernácula en voz e imagen, sobreviven como pueden. La pregunta es: ¿Por qué? ¿O acaso los archivos no tienen nada que aportar a la reconstrucción de la memoria, hoy prioridad oficial en la Argentina?

El año próximo se realizará en la Argentina el 65° Congreso de Archivos de Films, en coincidencia con dos celebraciones: el 60° aniversario de la Cinemateca Argentina, que preside el entusiasta Guillermo Jurado, de 94 años, y el centenario del cine argentino. Dice a La Nación Marcela Cassinelli, vicepresidenta de la Fundación Cinemateca Argentina, que vendrán 200 instituciones de todo el mundo. Algunas están sosteniendo con sus aportes la organización, ante el silencio del Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), a cargo de Liliana Mazure. "En marzo le envié a la presidenta del Incaa una carta. Hay suficientes razones para hacer de este congreso un acontecimiento cultural que anticipe el Bicentenario. Por ejemplo, la primera película argentina de argumento fue "La revolución de mayo", de Mario Gallo, estrenada en mayo de 1909. Y se cumplen 100 años de nuestro cine. Sin apoyo es difícil, pero igual seguimos adelante", dice la entusiasta Cassinelli. La idea del congreso es recuperar público para las salas de cine que languidecen, mientras engorda el cine extranjero en casa, a expensas del cine argentino. "¡Pensar que el presidente de la Nación iba al cine!", recuerda Cassinelli. Tan importante eran las películas en la educación de los chicos, que el quehacer fílmico era recogido en periódicos de colectividades, como el francés Le Petit Journal. "La primera proyección pública fue en Buenos Aires en 1897, no en México como se consigna por error", dice Cassinelli.

Para Karina Wroblewski y Alejandra Correa, la Audiovideoteca de Escritores es un orgullo, dado que fueron sus precursoras, pero también un motivo de preocupación, porque todo el material histórico de la cultura argentina que conforma su fondo puede comenzar a perderse por falta de preservación, para lo cual no tienen presupuesto. En junio último, más de 40 escritores, artistas y dramaturgos entre quienes se cuentan los nombres de Mempo Giardinelli, Liliana Heker, Noe Jitrik, Cristina Banegas, Pablo de Santis, Mauricio Kartun, y Eduardo Belgrano Rawson, hicieron pública la situación de la Audiovideoteca, pidiéndole al gobierno porteño una partida para el funcionamiento de este archivo. "Para fin de año hemos pensado una muestra multimedia de escritores en vinilo. Pero no tenemos plata para comprar ni un cedé. Estamos tratando de conseguir fondos privados", dice Wroblewski. Hace un mes la Audiovideoteca pasó a depender del Centro Cultural Recoleta, lo que aún que no le deparó presupuesto.

Tres archivos que, por el momento, son cenicientas de la memoria argentina.